Un ProEmpendedor no nace, se hace

Todos tenemos la falsa creencia de que un ProEmprendedor nace y no se hace, de que no todos tenemos la actitud para emprender. Pero cuando de emprender se habla, no solo se debe tener una actitud, sino  también las ganas y una excelente idea.

Todos pasamos por ciclos de grandes ideas donde tenemos grandes sueños que queremos convertir en realidad lo más rápido posible. Pero, ¿estamos preparados para el cambio?, ¿tenemos todo lo que se necesita?, ¿poseemos la experiencia necesaria para no fracasar?, ¿es este el momento para emprender?, ¿tengo la edad para emprender?

Nos formulamos tantas preguntas que nos hacen reflexionar y creer que la vida se desarrolla de una manera estipulada por la sociedad, que aquellos que se salen de esa media, los consideramos “ídolos inalcanzables”. Resulta, que la vida es mucho más que simplemente estudiar, trabajar, casarse y llegar a la inevitable crisis de los 40, en donde creemos que ya la debemos estar donde siempre soñamos. Creemos que la edad para emprender se encuentra entre nuestros estudios y nuestro trabajo, pero estamos totalmente equivocados.

La vida de un ProEmprendedor no es diferente a la de los demás, sólo que no vemos las crisis como tales sino como oportunidades, nunca es tarde para ningún proyecto, estamos a tiempo para todo. Entendemos que la experiencia es la base de muchas cosas, y que no todos los proyectos se pueden hacer cuando queremos, siempre hace falta analizar antes de (accionar).

Un ProEmprendedor no toma riesgos por cualquier motivo, nos arriesgamos cuando estamos seguros de nuestra idea, de que estamos en el momento adecuado para enfrentar los retos, de que nuestro entorno ayudará a llevar a cabo nuestro proyecto.

Un ProEmprendedor utiliza la inteligencia antes que cualquier otra cosa, analiza los hechos y las dificultades, reflexiona una y otra vez. Se prepara para todo, por eso sabemos y estamos seguros de que no existe edad para emprender.

Todos pasamos por etapas en la vida donde nos encontramos eufóricos por llevar a cabo el proyecto de nuestra vida, es ahí cuando tenemos que actuar. No importa nuestra edad, porque no existe una edad para emprender. Te aseguramos que nunca es tarde para emprender, recuerda que  un ProEmpredenor no nace, se hace y por ende no tiene edad promedio.